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Personas de la tercera edad enfrentan el dilema de comer o comprar medicinas

La escasez de medicinas  persiste en el país. La reaparición actual  de algunas, a precios desorbitantes, tiene alarmada a la población; pacientes crónicos de la tercera edad confesaron que si lo compran se quedan sin comer. Otros, optan por recetas caseras para aliviar sus males

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“Recorro varias farmacias diariamente para comprar medicinas de mi tratamiento”, María Jaramillo. Foto:Griselda Acosta

“Llevo más de dos meses buscando un medicamento para la tensión, mi sorpresa es que lo consigo en una farmacia en 35 mil quinientos bolívares. La verdad, es que no lo puedo comprar con mi pensión, esperaré a que mi hijo me ayude porque necesito este medicamento para mantener mi  salud”, dijo la señora María Jaramillo, habitante de Catia, al ser consultada sobre los precios de las medicinas.

Los pacientes crónicos, por lo general, son personas de la tercera edad, hombres y mujeres mayores de 55 años; tienen largas listas de medicamentos anotadas en sus récipes y necesitan de mucho dinero para poder comprarlos debido a la inflación actual en el país.

Los farmacéuticos consultados para dar a conocer esta realidad, que se repite en las  farmacias de las  distintas parroquias caraqueñas, ofrecen su versión del problema.

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“De 10 preguntas que nos hacen  sobre medicamentos, 8 reciben la respuesta de “No hay”. La escasez de medicamentos persiste, vendemos todo lo poco o nuevo que nos llega al día; los nuevos precios tienen a los clientes abismados, molestos, creen que uno tienen que ver con algo de eso, nosotros sólo somos vendedores”, comentó José Alcalá, farmacéutico de una franquicia reconocida del país, quien aclaró que se cuidan de recomendar medicamentos alternativos para evitar inconvenientes con la salud de las personas.

Alcalá considera que el alto costo de las medicinas está obligando a muchas personas, sobre todo de la tercera edad, a acudir a recetas caseras, tales como ajo para la tensión, ya que el medicamento para controlarla no se consigue o llegó a un precio incomprable.

Advierte el farmacéutico que son muy cuidadosos en este aspecto, ya que el resultado no es el mismo, sobre todo para enfermedades como la diabetes. En estos casos no se recomienda usar recetas naturales cuando el paciente lleva muchos años inyectándose insulina.

Compradas en el exterior

El profesor de Ciencias de la Información de la UCAB, Dimitry Kashkroff, salía de una farmacia con un récipe con más de 6 medicamentos. Dijo que desde hace cuatro meses solo había conseguido dos. Todos los días, antes de ir a dar clases, realiza un recorrido por distintas farmacias de Bello Monte a ver si han llegado. Ha tenido que resolver con medicinas compradas por sus amigos que viven en el exterior.

“Claro,  no es siempre, uno que otro amigo me trae, me regala las medicinas porque ya pocos contamos con dólares. En octubre del 2016 sufrí cuatro infartos, lo que significa que para toda la vida necesito tomarme estos medicamentos que ve anotados en este récipe. Entre la escasez y los altos precios muchos se están muriendo en el país”, señaló el profesor universitario.

Manuel Rodríguez y Mary Pérez, vecinos de Bello Monte, hacen recorridos diarios por las farmacias. Foto: Griselda Acosta

“A la buena de Dios”

La señora Mary Pérez y su vecino Manuel Rodríguez coincidieron en sus respuestas al ser consultados sobre cómo hacen cuando no consiguen los medicamentos: “nos quedamos a la buena de Dios”

La señora Pérez tiene más de 75 años. Un problema en su vista le exige usar tres tipos de colirios, de los cuales a veces consigue uno.  “Antes, cuando se podía viajar, se compraba una que otra medicina, pero ahorita todo lo usamos para comer”.

Manuel Rodríguez, habitante de Bello Monte, confesó que teme enfermarse otra vez y que le falle el corazón ante la falta de las medicinas. “La semana pasada  falleció un vecino, la verdad es que no se estaba tomando el tratamiento, le repitió el ACV y no pudieron estabilizarlo en la clínica porque hasta en estos centros de salud privados no hay medicinas. Pocas veces puedo comprar medicinas en el exterior, no sólo porque tengo pocos euros, sino que pocos son los amigos que viajan para Venezuela por el perfil de país violento que tenemos actualmente”, se lamentó Rodríguez.

Combinación letal: escasez e inflación

Beatriz Aristigueta, habitante  de Sabana Grande, recorre todos los días, sin éxito alguno, más de cinco farmacias en búsqueda de anticonvulsivos, medicamentos para nebulizar y remedios para la tensión. No entiende qué está haciendo el Gobierno para combatir la falta de medicinas. Con tristeza confiesa que se le murió una amiga por falta de un medicamento en su tratamiento.

“Con esta escasez de medicamentos están matando a las personas de la tercera edad, nosotros no contamos con dinero suficiente para pagar el costo de nuestros tratamientos porque necesitamos comer, ya estoy cansada de caminar y de visitar tantas farmacias para que me digan que no hay”, recalcó.

Beatriz Aristigueta, habitante de Catia: “No puedo pagar el medicamento para la tensión porque necesito comer”.Foto:Griselda Acosta

Medicina alternativa y natural

Rosa Campos es farmacéutica y trabaja en una farmacia ubicada en San Martín.  Indicó que cada vez son más las personas que, ante la falta de medicamentos convencionales, acuden a la medicina homeopática y natural.

“Las recetas caseras de la abuela están de moda, consumir ajo para la tensión, sábila con miel para la tos, así como las gotitas y globitos de los homeópatas; el asunto es resolver las dolencias. Claro, a todos no les resulta esta idea, por ejemplo, los pacientes crónicos que usan medicinas para frenar la convulsión, los diabéticos, los que han sufrido de infartos, etc, no pueden resolver sus problemas con recetas caseras”, comentó Campos.

Precios superiores al salario mínimo

El presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven), Freddy Ceballos, en declaración a la emisora radial Unión Radio, el pasado 2 de marzo, señaló que los medicamentos que están apareciendo tienen precios inaccesibles y que, en algunos casos, sobrepasan el sueldo mínimo.

Ceballos explicó  que los medicamentos deben ser comprados “a un dólar de 10 bolívares” y aseguró que el Gobierno ha abierto la puerta a la dolarización del producto al permitir que un laboratorio portugués llamado Bluepharma, representado en el país por Doropharma, los traiga a Venezuela a precios inaccesibles.

El presidente de Fefarven destacó en dicho programa radial que el Gobierno sigue desconectado de las necesidades del venezolano, al permitir precios dolarizados en las medicinas y al no promover la producción nacional farmacéutica.

En el recorrido realizado por El Pitazo por varias farmacias, en distintas parroquias caraqueñas, se pudo comprobar que los medicamentos más buscados son los antihipertensivos, antibióticos y para la diabetes. Los encargados de estas farmacias informaron que las medicinas que les están llegando presentan un importante aumento de precio, tales como:  Losartán (antihipertensivo), cuyo valor de venta al público va  de 35 mil a 40 mil bolívares, en su presentación de 60 mg; Salbutamol (broncodilator) que tenía un costo  de Bs.1.600, ahora está llegando a Bs. 7 mil; el Diclofenac potásico, que no llegaba ni a 400 Bs, ya cuesta casi 4 mil bolívares.

Con cuatro infartos sufridos en el 2016, el profesor Dimitry Kashkaroff muestra el récipe de medicinas que no consigue. Foto: Griselda Acosta

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