“Confidencial” de Nicaragua revela que más de 3.500 millones de dólares aportó Pdvsa para proyectos inexistentes

Más de 1.200 documentos con la información financiera de Albanisa, empresa mixta con participación mayoritaria de Pdvsa fueron filtrados al medio fundado por Carlos Fernando Chamorro. Fondos de la estatal petrolera se han deslizado a manos privadas, entre ellas, las de la familia presidencial de ese país. Presentamos un resumen de lo publicado desde 2008 y detalles de las últimas revelaciones que pueden ser vistas en este link

Albanisa

El conglomerado de las empresas del Alba creció solamente mientras duró la bonanza petrolera | Foto: ElSalvador.com

Por Fiorella Perfetto

A mediados de julio de 2007, quedó constituida la empresa mixta Alba de Nicaragua, S.A. (Albanisa) en el marco del plan de la unión energética de naciones adscritas a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (Alba) impulsado por el entonces presidente Hugo Chávez. Asumen como directivos de esta sociedad PDV Caribe, filial de Pdvsa con la mayoría accionaria de 55% y por Nicaragua Petronic la estatal petrolera de ese país con el 45% de los papeles. Asdrúbal Chávez, vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de PDVSA y presidente de PDV Caribe, asume las riendas de la presidencia de la naciente sociedad y José Francisco López, presidente de Petronic y pieza clave en este entramado, queda al mando de la vicepresidencia.

A partir de entonces, poco o nada se supo sobre los balances financieros de esta sociedad mantenida en el más absoluto secreto, aquí y allá, por ambos gobiernos. En noviembre de 2008 asoman algunos indicadores que al menos en la nación centroamericana llamaron la atención. En noviembre de ese año, “El Observador Económico” reseña en sus páginas una crítica a lo que serían los supuestos beneficios que esta empresa dejaría en las arcas de la nación. “Luego que el BCN revelara las cifras sobre la cooperación venezolana, los principales revuelos se centraron en el porqué el monto era inferior a los US$ 500 millones anunciados por el presidente Ortega, y si existía o no deuda pública con el país venezolano”, dice la nota.

En ese informe se pudo conocer de qué forma Nicaragua honraría el valor del petróleo suministrado por Venezuela. “Del total del valor de las compras de petróleo y derivados provenientes de PDVSA y Petronic y/o Albanisa, un 50% se paga al contado a PDVSA; un 25% se destina a un fondo a nombre de PDVSA, administrado por una entidad privada, Albacaruna; y el restante 25% se destina a una entidad jurídica nicaragüense de carácter privado, que recibe financiamiento concesional de Pdvsa (pagadero en 25 años, dos años de gracia y a una tasa del 2%)”.

Las alarmas en medios periodísticos se encendieron y desde 2008 comenzaron a salir a la luz una serie de irregularidades que estaban ocurriendo dentro de lo que se convertiría en un gigante empresarial, con la creación de numerosas empresas especializadas en otras áreas ajenas al área petrolera a través de las cuales se desviaron los activos hacia manos privadas.

Ese año, el rotativo nicaragüense “La Prensa” denuncia que Albanisa había adquirido en menos de un año más de 50 vehículos, muchos de ellos de lujo. Estas adquisiciones y las siguientes son realizadas a través del brazo económico de la sociedad, la entidad privada Albacaruna, “una organización compuesta por miembros del gobernante Frente Sandinista (FSLN) que ha recibido, de acuerdo al informe del BCN, 35.5 millones de dólares de los 184.9 millones reportados al cierre del 2007 en concepto de cooperación venezolana por la máxima entidad bancaria nacional”.

La infidencia de Rafael Paniagua y las supuestas pérdidas de Albanisa

La filtración de más de un millar de documentos en poder de “Confidencial” y que ha sido publicado esta semana no sería la primera. Ya en 2011 a este medio le fueron entregados documentos de balances financieros con los asientos contables de Albanisa durante sus dos primeros años de gestión. Estos datos reflejaron que la sociedad ya no sólo era para administrar los recursos petroleros que Venezuela enviaba a Nicaragua. Se había transformado en un gran conglomerado de empresas dedicadas a todo tipo de negocios, entre los cuales destaca la compra de un canal de televisión privado llamado Telenica Canal 8, que fue a parar a las manos de la familia del presidente Daniel Ortega.

Este hecho marcó el fin de la gerencia general de Albanisa por parte del venezolano Rafael Paniagua, quien fue removido del cargo por “haber violado la normativa de comunicación de la empresa” cuando este le confirmó al rotativo “El Nuevo Diario” de ese país que la compra de la televisora habría sido financiada por Albanisa, declaración hecha a principios de 2010.

Para aquel entonces, “Confidencial”em> también hace público el análisis hecho de los archivos recibidos dejando en evidencia lo que a la época ya era un secreto a voces. “En el 2008, por ejemplo, solamente las ventas de petróleo y productos refinados representaron para Albanisa ingresos superiores a los 400 millones de dólares, y en ocho meses del 2009, esas operaciones sumadas a la venta de generación eléctrica sumaban ya 352 millones de dólares”. Sin embargo, la empresa registra pérdidas en sus estados contables. “Albanisa perdió 1.867.901 dólares en 2007, 11.866.710 dólares en 2008 y en el 2009, en una información cortada al 31 de agosto, sumaba pérdidas por 7.062.103 dólares. La pérdida acumulada de Albanisa, según sus propias cuentas, sumaría más de 20.7 millones de dólares”, una argucia que sirvió para justificar la fuga del capital hacia otros intereses privados.

Las supuestas pérdidas estaban a la vista. Albanisa reportó mayor volumen en gastos operativos que las entradas por ventas de hidrocarburos. Al no registrar ganancias tampoco tendría que pagar impuestos a la Dirección General de Ingresos. Auditores de la estatal petrolera venezolana cuestionaron en ese momento la gestión de López por irregularidades financieras.

Estos hechos también fueron denunciados en 2011 por el entonces diputado por el estado Táchira, Daniel Ceballos, y otros diputados de la bancada opositora, entre ellos Antonio Barreto Sira, vicepresidente de la Comisión de Energía y Minas. El diputado dijo que Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa en aquel entonces no respondió a las preguntas hechas en su interpelación sobre el caso de Albanisa. Para estas fechas, ya la empresa había recibido cerca de 1.200 millones de dólares provenientes de préstamos que Pdvsa hizo a la sociedad y otro desembolso de menor cuantía proveniente del Bandes.

Hablemos de funcionarios

Desde la creación de esta sociedad nunca se tuvo clara la figura con la cual se constituye. Se le menciona como una empresa mixta, que depende de Petronica y PDV Caribe. Congresistas de Nicaragua desde entonces han exigido que se audite a Albanisa, pero la Contraloría General de Nicaragua alegó que no está entre sus facultades realizar dicha operación, dado que esta depende de Petronica y sus actividades son controladas por este organismo. Así, Albanisa siempre ha estado fuera del alcance de la fiscalización pública.

La información de ese año 2011 de “Confidencial” que revela esta primera filtración también deja claro quiénes son “los dueños del negocio privado”. Entre los funcionarios venezolanos involucrados en las operaciones de esta sociedad figuran Asdrúbal Chávez como presidente de la sociedad, Fernando Valera Ventura de PDV Caribe como Tesorero, Eulogio Del Pino, representante de PDV Caribe en aquel entonces, al igual que Alfredo José Calderón y Enrique García Lorenzo.

En 2014, Carlos F. Chamorro, editor de este medio y quien ha llevado el tema durante estos años, entrevistó a Rodrigo Obregón, quien ocupó importantes cargos dentro de Albanisa y fue despedido cuando se negó a administrar las empresas privadas adquiridas por Francisco López con dinero proveniente de la sociedad nica-venezolana. El exfuncionario hace revelaciones que dejan al descubierto la inexistencia de las supuestas inversiones que se llevarían a cabo y que incluían hasta la construcción de una refinería.

Lo que sería la refinería Sandino–Bolívar, se convirtió en un patio de tanques para almacenar el petróleo proveniente de Venezuela.

La nueva filtración devela el destino del dinero desviado

Una nueva fuga de información explota en Nicaragua esta semana. Los miles de documentos ahora en manos de “Confidencial” y que han sido publicados en un serial a tres partes, explican los desvíos de más de 3.500 millones de dólares provenientes de Pdvsa que entraron a las arcas de Albanisa, sociedad que registra supuestas pérdidas desde su creación.

Alba Caruna, Alba Depósitos, Alba Generación, Complejo Industrial Supremo Sueño de Bolívar, Albalinisa, Alba Equipos, Alba Forestal, Banco del Alba y hasta un complejo turístico el hotel Seminole, se cuentan entre las empresas creadas para fines muy distintos a actividades relacionadas con la industria petrolera. “La cartera de proyectos incluía asuntos tan disímiles como una línea aérea, el cultivo de gusanos de seda, la siembra de algodón “peruano”, un matadero industrial, una empresa de telecomunicaciones con proyección regional, la crianza de cerdos en Cofradía, un hotel con fines turísticos promovido por Edén Pastora, una imprenta, una aseguradora, un rent a car, el autódromo de Managua, y mucho más” cita la segunda entrega de El Confidencial llamada “una pulpería de negocios”.

Revelan estas filtraciones que Albanisa recibió entre 2011 y 2014 entre 400 y 500 millones de dólares anuales, además de los más de 1.200 millones recibidos hasta 2010, lo cual alcanza la suma de 3.500 millones de dólares, de los cuáles poco o nada se conoce sobre los pagos que la nación centroamericana ha hecho a favor de Venezuela. Lo que sí se sabe es la forma cómo se ha dispuesto de este dinero en Albanisa.

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“La consigna que el consorcio de “nuevos ricos” orientó a sus técnicos y administradores era explorar todas las ideas de negocios posibles, para gastar a manos llenas los petrodólares de Venezuela. Y bajo el mando del vicepresidente de Albanisa, ingeniero Francisco “Chico” López, Albanisa, se convirtió en una incubadora de negocios, a la entera disposición de la familia presidencial”, dice Carlos F. Chamorro en la segunda entrega de este serial.

Ahora Venezuela cambia las reglas de juego

La última entrega de estos “papeles de Albanisa” revela que tres meses después de la visita del Fondo Monetario Internacional a Nicaragua, hecho que ocurrió en octubre de 2015, el organismo publicó un informe sobre la economía de Nicaragua. En dicho documento el FMI incluyó un pequeño párrafo que despierta más dudas que certezas. “A petición del gobierno de Venezuela, todos los activos y pasivos relacionados con el esquema de cooperación petrolera están en proceso de ser transferidos de una cooperativa financiera privada (Caruna), a una empresa de responsabilidad limitada nicaragüense (Albanisa), copropiedad de la empresa de distribución de petróleo estatal de Nicaragua Petronic (49%), y la empresa nacional del petróleo de Venezuela (Pdvsa, 51%)”.

Esto lo que quiere decir es que Alba Caruna cede sus cuentas a Albanisa y en ellas van los pasivos pero también los activos adquiridos a través de esta entidad. No se tiene claridad sobre quién va a asumir el pago de los 3.500 millones de dólares. “Una posible interpretación es que se sabe que la deuda derivada del crédito petrolero no puede ser pagada, dada la magnitud que ha adquirido, y el acreedor (Venezuela) quiere tener la garantía de que al menos tendrá control sobre los activos en los que se ha invertido el crédito y un mayor peso en su utilización futura”.

Según la nota de “Confidencial” la situación desastrosa en la que podría sumergirse la economía nicaragüense al asumir esta deuda y que la misma se convirtiera en pública, fue advertida durante años por el FMI en sus continuas visitas al país centroamericano. Por parte de Venezuela, se desconoce la correcta interpretación de este cambio en la orientación de la deuda, en este oscuro entramado que es Albanisa.

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